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El motosharing, la mejor manera de moverse por la ciudad

Compartir una moto eléctrica con otros usuarios se ha convertido en la mejor manera de moverse en una ciudad como Barcelona donde la lluvia no es excesivamente frecuente, las temperaturas son suaves y las distancias, demasiado grandes para hacerlas a pie y lo suficientemente pequeñas como para no hacerlas en coche. Con el motosharing te ahorras una inversión inicial, reparaciones, seguro etc. Y con la tranquilidad de no provocar un impacto medioambiental negativo en tu ciudad. Además, con el nuevo veto para circular con según qué vehículos por la ciudad, que entró en vigor el 1 de diciembre de 2017, aún se hace más evidente la necesidad de aparcar el coche y coger una moto eléctrica para moverse dentro del área metropolitana. Aunque de momento las restricciones no afectan a las motocicletas, es posible que su coche se vea afectado por la normativa, que se ha iniciado ahora pero de la que se espera una implementación cada vez más fuerte: está previsto que para el 2020 un vehículo con etiqueta contaminante no pueda entrar en la ciudad ningún día del año. (Puede comprobar qué distintivo ambiental tendría su coche aquí):

Además esta semana la Guardia Urbana ha empezado a colocar avisos en las motocicletas aparcadas en las aceras, en las zonas donde ha habido más quejas de convivencia. En Barcelona hay unas 300.000 motos y con estas restricciones, no habrá espacio para todas y ya no será tan fácil aparcar. Con las motos eléctricas de motosharing no harán una excepción, pero hacer uso de un servicio compartido bajará el número de motos y mejorará el tráfico y la convivencia en la ciudad entre vehículos y peatones. Tienes más información sobre las nuevas medidas en este artículo.

El sistema de motosharing es muy fácil y cómodo: bajas una aplicación en el móvil, buscas la moto más cercana, la abres (a veces hay llave, otras con la misma aplicación hay un botón de activación), coges los cascos y a conducir. Los precios oscilan según la compañía pero están alrededor de los veinte céntimos el minuto; así un trayecto de veinte minutos, el más habitual en la ciudad, nos saldrá por unos cuatro euros. Más caro que el transporte público, sí, pero menos que un taxi y te deja también en la puerta. Ideal para un día que tenemos prisa, una combinación de metro complicada, o por las noches, cuando baja la frecuencia de buses. Actualmente hay varias compañías que ofrecen este servicio:

Ecooltra: Fue la primera en instalarse en la ciudad y en este sentido le saca ventaja a las otras. Disponen de una flota de más quinientas motos y tienen previsto ampliar a tres mil llegando a las áreas de la zona metropolitana como Badalona o L’Hospitalet de Llobregat. El precio es de 0,24 € / min que baja si contratamos paquetes. Son unas motos robustas marca Govec y es difícil que no encuentres, estés donde estés.

Yugo: Esta compañía francesa y con un equipo joven, dispone actualmente de doscientas motos pero ampliará a cuatrocientas en breve. La moto recuerda a las antiguas Vespas y este toque Vintage es su elemento diferenciador, el diseño es importante para ellos ya que conciben el trayecto como una experiencia no sólo como un desplazamiento. Las motos son cómodas, con asiento ancho. También encuentras dos cascos y el precio es de 0,22 € / min y baja a 0,14 € durante las paradas en el trayecto.

Muving: Esta scooter de rueda ancha es ligera y la más potente: equivale a un motor de 125. Tiene una implantación en toda España: Madrid, Valencia, Málaga, Sevilla…La aplicación nos servirá en todas partes. Es la más económica, 0,21 € / min y 0,10 € en las paradas, ofreciendo muchos packs en minutos que abaratan aún más el coste, como el de 100 minutos por 10 €, que no es necesario que se utilicen en una vez. Eso sí, sólo encuentras un casco en la moto.