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¿Sabes cómo se puede reducir la contaminación de 20 coches de una sola vez?

Para mover 50 toneladas de peso de un lado al otro de Europa con pocas paradas se necesita un vehículo grande, un tráiler, que puede consumir tanto combustible como el de 44 coches, según los cálculos de la empresa de ingeniería energética EVARM. Pero la contaminación que se produce se podría reducir a la mitad y de una manera bien fácil: pasando su sistema de combustión al dual-fuel, que combina Gas Natural Vehicular (GNV) con el combustible del camión.

El GNV es un combustible limpio, ya que no contiene impurezas ni residuos de ningún tipo: emite hasta un 30% menos de CO2, (causante del efecto invernadero) un 80% menos de NOX y un 95% menos de partículas PM (causantes de problemas de salud pública) que la gasolina o el gasoil, y tiene la misma autonomía y potencia que un combustible convencional a un coste sensiblemente más bajo. Francesc Ribas Gimenez es el CEO de EVARM, una empresa de Sant Boi de Llobregat que hace conversiones al dual fuel, a medida y de calidad, para vehículos profesionales de gran formato, como camiones, furgonetas, autocares y autobuses: “Estamos hablando del hecho que pasarse al gas natural significa un ahorro de entre el 20 y el 25% cada 100 kms”.

Asi pues, ¿es el GNV un combustible sostenible?

De hecho, Ribas dice que “lo ideal sería que los vehículos profesionales circularan con electricidad, pero la tecnología para fabricar las baterías que puedan mover un camión y un tráiler aún se tiene que desarrollar”. Aun así, cambiar el camión o tráiler al dual-fuel ya supone un ascenso del vehículo de categoría energética significativamente: un vehículo diésel de transporte de mercancías, una vez modificado, puede pasar de no tener la pegatina ambiental a poder hacer ostentación del distintivo“ECO”. Esto significa que en el futuro un vehículo de este tipo podrá circular sin problemas ni más restricciones – dejando a un lado las ya ordinarias para un vehículo de tamaño grande – por el área metropolitana de Barcelona y otros lugares de España y de Europa. Por ejemplo, en Barcelona un camión a GNV podría circular por las Rondes sin problemas en casos de contaminación ambiental.

Qué tengo que hacer para convertir mi vehículo a GNV?

En el caso de un turismo convencional, el cambio a GNV es un procedimiento barato, simple y que se puede hacer en cualquier taller homologado, con una instalación relativamente fácil para un técnico debidamente cualificado. Pero Ribas cuenta que en EVARM sólo modifican los vehículos profesionales de gran tamaño y que para hacerlo tardan una semana a instalar todo el sistema en un camión: “Nosotros hacemos trajes a medida. No sólo para cada cliente, sino para cada vehículo”. I añade que en los más de dos años de funcionamiento sólo una vez lo hicieron en dos camiones, aunque el software, eso sí, terminó siendo diferente. “Un coche puede que tenga un par de centralitas eléctricas, mientras que un camión puede llegar a necesitar unas 20, y esto necesita de un programa que lo enlace todo”, añade.

¿De verdad que el GNV es seguro? ¿No explotará?

Cuándo la gente piensa en “gas natural” es normal que lo primero que venga a la mente sea un combustible gaseoso e inflamable, y que cuando se conjuga con “motor de explosión” la relación sea obvia. Pero no es así: El GNV es un gas natural licuado o comprimido. No explota y se puede consumir de manera segura hasta en las carreteras que más ponen a prueba los amortiguadores del coche. De hecho, el GNV es tan seguro como el gas butano doméstico que se usa para cocinar o para las estufas. Quien más quien menos ha visto más de una vez al repartidor de butano anunciando su llegada mientras golpea una bombona con un objeto metálico.

¿Puedo comprarme un vehículo GNV de fábrica?

Varios fabricantes, como Seat, Volkswagen, Volvo o Scania ya sacan de fábrica diversos modelos que funcionan con GNV, tanto vehículos profesionales como turismos (en este enlace se puede ver el catálogo de GASNAM en formato PDF con todos los vehículos disponibles en el mercado a fecha de julio de 2017), pero de momento la opción más popular en España es la de convertir el vehículo de un sistema de gasolina al sistema dual-fuel con GNV. “Si quieres un turismo a gas, ahora se fabrican de buenos, pero los camiones necesitan potencia y aunque ya se hacen de fábrica no pasan de los 400cv. Y este es un país de pendientes”, clarifica Ribas. A parte de la cuestión orográfica, también existe el coste, ya que el cambio a dual-fuel, cuesta, de media, unos 14.000 euros por vehículo, aunque esto depende en gran medida de los tanques de combustible, ya que hay un recipiente para cada tipo de GNV. “El más avanzado es el de gas criogenizado entre – 160ºC y -180ºC, que es el que también usan los cohetes de Space X”, dice Ribas. Además, especifica que en cuestiones de rendimiento no hay un gas mejor que otro, sino que el hecho de escoger un gas u otro se hace por la ubicación de las gasineras en una determinada ruta.

Aquí también puedes ver el mapa actual de gasineras de GNV en España, y recordamos que, con la apertura de la nueva gasinera de Gas Natural en la Zona Franca a principios de julio, en Catalunya ya hay hasta 12 estaciones de GNV donde repostar tu vehículo y cinco más de proyectadas.

Desde LIVE también damos soporte a la transformación de todo tipo de vehículos a GNV. Puedes consultar más aquí.